SATHYA SAI ANANDAM
SATHYA SAI ANANDAM

sábado, 17 de agosto de 2024

EL GITA DE SAI BABA - CAPÍTULO VIII. SÓLO PODRÁNALCANZAR A DIOS A TRAVÉS DEL AMOR

 

EL GITA DE SAI BABA

EL CAMINO DE LA AUTOREALIZACIÓN Y

LA LIBERACIÓN EN NUESTRA ERA

DIVINOS DISCURSOS

Bhagavan Sri Sathya Sai Baba

Prashanti Nilayan

Compilado y editado por Al Drucker

CAPÍTULO VIII. SÓLO PODRÁN ALCANZAR A DIOS A TRAVÉS DEL AMOR

El Señor declaró en El Gita: "Cuando piensen constantemente en mí con amor, los bendeciré con el don del discernimiento espiritual. Ello los llevará a la unión permanente conmigo. Se los prometo."

Encarnaciones del amor:

El buddhi es la capacidad discriminatoria mediante la cual pueden diferenciar lo real de lo irreal, lo permanente de lo cambiante. Este discernimiento espiritual le viene sólo a quienes han cultivado la devoción por lo divino y están henchidos de amor por Dios. La devoción es el camino magno para llegar a la sabiduría. En verdad, es el único camino que conduce al auto conocimiento. La devoción clama por la gracia de Dios. El Señor declaró en el duodécimo capítulo del Gita: "El que es mi devoto, en verdad me es muy caro."

Devoción

¿Qué es devoción? Es el amor que fluye de continuo hacia Dios. Cuando tu amor fluya hacia las personas o hacia las cosas pasajeras y mundanas, no se le podrá llamar devoción porque no es, en realidad, sino una forma de apego. Mas, cuando su amor fluya incesantemente hacia Dios -el principio inmutable subyacente al mundo cambiante- su amor se volverá devoción.

Inicialmente, desarrollan devoción acercándose y volcándose hacia Dios. Más adelante, refuerzan su amor fomentando el sentimiento de ser devotos o servidores del Señor y rindiéndose a su voluntad. A medida que su amor por Dios se fortalece, ingresan a la etapa en la que se sienten estrechamente vinculados a Dios y experimentan su presencia todo el tiempo. Por último, su travesía espiritual es coronada cuando realizan la verdad de que ustedes son Dios, y afirman: "Dios y yo somos uno."

En el aspecto práctico, la devoción asume dos formas. La primera reviste la devoción en forma de actividades y rituales que realiza el practicante, tales como la tradicional adoración, ofrendas, peregrinaciones, asistir a ceremonias religiosas, entonar salmos, estudiar la liturgia, etc., que son formas ordinarias de devoción. El Señor enseña en El Gita que dichas prácticas pueden ser consideradas modalidades inferiores de devoción. Mas, cuando su adoración los absorbe por completo en Dios, y se manifiesta en cada acción que realizan en el día, y desarrollan un carácter impecable, entonces su devoción es muy elevada, y complace grandemente al Señor.

Por lo tanto, existe una clara distinción entre la devoción que le es particularmente cara al Señor, y la devoción común y corriente. Esta última recurre a objetos del mundo fenoménico para hacer adoración, como las flores, por ejemplo. Pero ¿de dónde vienen dichos objetos? ¿Acaso los construyeron ustedes? ¿Creaste ustedes las flores? No; las creó el Señor. ¿En qué, pues, radica, el sacrificio de ofrecerle al Señor lo que Él mismo ha creado? Dichas ofrendas no los llevarán demasiado lejos en su senda espiritual. Empero, ofrecer con profundo fervor las sagradas flores de su corazón -que nada tienen que ver con el mundo- al Señor, que mora en su corazón, es en verdad la más alta forma de devoción. Es el tipo de devoción a la que deben de aspirar.

La meditación y la devoción son una y la misma

Se puede también entender esta elevada forma de devoción como una meditación ininterrumpida, centrada sólo en Dios. En el saber popular, la meditación consiste en concentrarse en un objeto para, a través de él, alcanzar un mayor nivel de conciencia. Pero ésta no es la aproximación correcta. La verdadera meditación significa centrarse en Dios y sólo en Dios. Por lo tanto, la meditación y la devoción en realidad son lo mismo. Ambas son el proceso de concentrarse en Dios, con exclusión de todo lo demás. Sin la meditación o la devoción es imposible llegar a percibir a Dios en todas y cada una de las cosas existentes y, por consiguiente, de obtener el verdadero conocimiento espiritual.

La gente añora el fruto, mas no podrá alcanzarlo sin antes tener la flor. Primero aparece el botón, luego surgirá el fruto. La devoción es equiparable a la flor. Si no desarrollan primero la flor inquebrantable de su amor a Dios, y no la dejan desabrochar, les será imposible obtener el fruto de la sabiduría espiritual. La flor del amor puede expresarse de diferentes maneras, como se ejemplifica a continuación.

El padre de familia y el monje

Había dos devotos que profesaban el más completo amor a Dios. Uno de ellos era padre de familia y el otro, un monje renunciante. El padre de familia se sentía sirviente del Señor; continuamente practicaba la renuncia total. Lo magnífico de la etapa de servidor de Dios es que al practicar la humildad y la entrega, el ego desaparece rápidamente. Mientras haya egoísmo en ustedes, no podrán llegar al elevado conocimiento del ser supremo.

El egoísmo está en todas partes. Incluso Arjuna, con quien Krsna tuvo larga amistad, y a quien tanto alentó, tuvo sentimientos egoístas toda la vida. No fue hasta que Arjuna tiró su arco y se rindió por completo al Señor diciendo: "Ordena, Señor, haré lo que digas", que Krsna le reveló la altísima sabiduría del Gita.

Pues bien, aquel hombre había comenzado su devoción aseverando humildemente: "Soy tu sirviente, Señor, no soy más que un instrumento tuyo"; así expresaba su inquebrantable amor a Dios. Por su parte, el monje manifestaba su amor a Dios viéndolo en cada lugar a donde iba, en cada persona y en cosa que veía a su paso. Se repetía de continuo: "A dondequiera que volteo solo veo a Dios. Todo lo que veo fue creado por Él y está penetrado por su espíritu. Toda persona con la que me topo es Dios. En verdad soy Dios."

Por circunstancias diversas, aquellos hombres adoptaron distinto camino para superar el embrujo de la ilusión. El padre de familia, al asumirse como servidor de Dios, redujo más y más su ego, hasta que éste se adelgazó tanto que pudo escapar de las garras del tigre de la maya o ilusión, que lo aprisionaban. Al liberarse del ego se hizo libre. Por lo que al monje se refiere, los grilletes de ilusión que lo sujetaban se rompieron en pedazos en cuanto trascendió las limitaciones del ego, al absorberse en la convicción de que "Sólo hay Dios en todo lugar. Todo es Dios. También soy Dios. Soy Dios verdaderamente." Por el amor que ambos le tenían a Dios, cada uno a su manera pudo trascender el poder de la ilusión.

Soy Dios

Si desarrollan la excelsa idea de que son Dios, nada los podrá perturbar; ni se interpondrá en su camino. Desde luego, no basta con repetir las palabras. Primero tienen que rebasar la conciencia corporal y alcanzar un firme control de los sentidos. Al mismo tiempo, deben desarrollar un intenso amor por Dios y vivir su amor identificándose con la divinidad. Ello los elevará a la suprema sabiduría. O bien, pueden expresar su amor a Dios asumiéndose como sus servidores. Ello removerá rápidamente el egoísmo de su corazón, llenándolo de dicha.

Son tres los peldaños que deberán remontarse en el camino para realizarse en Dios. Inicialmente dirán: "Soy devoto de Dios." Aquí hay dos entidades: una es Dios, otra es el devoto. Aquí el devoto piensa en Dios como alguien que existe fuera de él; entonces su idea es llegar a encontrarlo, acercarse a Él y permanecer cerca de Él. Mas, a lo largo del camino, llegan a encontrarse con Dios cara a cara, y afirman: "Señor, te pertenezco." En esta etapa, le declaran a Dios "Soy tuyo"; y se sienten cercanos a Él. En la última etapa, el devoto se reconoce uno con Dios y declara: "Dios mío, somos uno y el mismo."

La etapa en la que declaran "Soy servidor de Dios", y en la que conciben a Dios como una entidad exterior a ustedes, es llamada dualismo. La segunda etapa, en la que ven a Dios de frente y declaran: "Señor, soy tu devoto", y lo sienten dentro de ustedes, corresponde a la etapa de dualismo no calificado. La tercera etapa, en la que la verdad última se revela y declaran: "Dios mío, yo soy Tú y Tú eres yo", se considera el no dualismo. Queda eliminada la separación entre el devoto y Dios.

 

De la forma a la no forma

Inician la travesía en la etapa dualista hasta desembocar en la etapa de no dualismo. Comienzan el camino espiritual practicando la forma tradicional de devoción, adorando al Dios con forma y atributos, mediante rituales y objetos externos. Pero no tardan en pasar a concebir al Dios sin forma, en su aspecto absoluto. Así pues, de inicio desarrollan su espiritualidad como servidores de Dios, para a la postre llegar a identificarse completamente con Él.

Piensen de momento en un gran círculo; e imaginen que pegado a él se encuentra otro de mucho menor tamaño. Tomen el círculo grande como Dios, y el menor como un alma individual. En el dualismo, el individuo es diferente de Dios. Si desplazan el círculo menor hacia adentro del círculo grande, ingresan al dualismo no calificado, donde el individuo es parte de la Divinidad; existe en Dios. ¿Qué significa entonces que el individuo se funda totalmente en Dios? En este caso el círculo pequeño tiene que expandirse más y más hasta alcanzar la dimensión del círculo mayor. Entonces, ya no es posible distinguir un círculo de otro; el hombre se ha fundido en Dios. Es el no dualismo cabal.

Ríndanse a la Divinidad interior

En el camino devocional, la entrega total es lo que expande el alma individual y la lleva a fundirse en Dios. No es sino cuando renuncian a su individualidad, rindiéndose a la Divinidad interior, que se despejan sus debilidades y pueden alcanzar una apertura de mente que culminará en su fusión con Dios. ¿Cómo pueden llegar a entender su naturaleza divina? ¿Cómo pueden reconocer la Divinidad interior para acatar sus instrucciones? Sólo mediante la práctica regular ella podrá revelarse a ustedes.

Para adquirir incluso las destrezas más básicas en el mundo, se requiere de práctica, se trate de leer, escribir, caminar o hablar. Todas las habilidades se adquieren practicando. Si comienzan a practicar tempranamente, podrán a la larga conquistar el último escalafón. Es decir, adquirirán el conocimiento supremo que los ha de liberar.

Hay dos tipos de conocimiento: uno es el conocimiento espiritual; el otro el conocimiento del mundo. El conocimiento ordinario indaga las propiedades de los objetos asociados al mundo. Pero la comprensión del principio último y el sentido profundo de cada objeto es el conocimiento espiritual, llamado también sabiduría. Se trata de una gran cualidad que debe de cultivarse. Para llegar a entender los aspectos más profundos de la materia, primero es preciso obtener sabiduría.

Para obtener sabiduría, el cuerpo debe de emplearse con inteligencia y se deben de mantener los sentidos bajo control. Sin el cuerpo no es posible desarrollar ninguna actividad. Para todo tipo de trabajo y actividad, se necesita el cuerpo, que es la base de cualquier práctica. Usen su cuerpo para alcanzar su meta y realicen actividades que beneficien a los demás. He aquí un ejemplo.

 

Transformen los deseos en sabiduría

Consideren por un momento que salieron a un día de campo, y llevaron consigo los enseres necesarios para cocinar y preparar los alimentos. Antes de comenzar a preparar la comida, agarran tres piedras y las colocan debajo de la cazuela. Luego agregan agua a la cazuela y echan el arroz. Y entre las piedras, encienden el fuego.

¿Qué objeto tiene encender fuego bajo la cazuela? El calor del fuego cocinará el arroz que está dentro. Sin ésta, el arroz no podría cocinarse directamente al fuego, ni se podría guisar. El calor del fuego se transmite a la cazuela, de la cazuela se comunica al agua, y del agua llega finalmente al arroz. Es así como el arroz se cuece y pueden disfrutar del alimento.

En el bosque de la vida, buscan dicha. Ello puede compararse a la comida que preparan. Las tres piedras para la hornilla son las tres cualidades básicas: inercia, acción y pureza, que subyacen a toda fenomenología y actividad humana. Su cuerpo es la cazuela. Sus sentimientos y deseos son el agua y su anhelo espiritual y aspiraciones equivalen al arroz. El fuego que encienden es la práctica purificadora para adquirir sabiduría. El fuego, encendido cierto tiempo, debe de aplicarse al cuerpo, y a través del cuerpo, a los sentimientos y deseos; a su vez éstos se cocinan y transmutan en anhelos espirituales elevados. Finalmente, el proceso resulta en el producto ya cocinado, el alimento espiritual, el conocimiento del verdadero 'yo' al que aspiran. Dicho conocimiento les garantizará la dicha eterna.

Su corazón no podría llegar a la sabiduría espiritual directamente, 'en seco', sin atravesar antes el proceso de cocción. Con el cuerpo y mediante acciones meritorias deben de consumir sus deseos y transformarlos en anhelos espirituales. Ello los llevará a conquistar al fin el más alto conocimiento.

Renuncien al fruto de la acción

La manera correcta de meditar es llevando a cabo lenta pero firmemente el control de los deseos y practicando constantemente el amor a Dios. Al controlar los órganos de los sentidos y los deseos, se puede realizar toda actividad de manera natural y espontánea, sin esperar obtener nada a cambio. De hecho, no es posible realizar nada sin que algo suceda. Cada vez que emprenden una actividad, sobreviene alguna consecuencia o resultado necesariamente. Se trata del fruto de la acción. El Gita no enseña, pues, que no hay frutos, sino enseña a no apegarse a los mismos. Consecuencias siempre habrá, mas no deben de hacer las cosas por los frutos que obtendrán. Trabajen simplemente porque es su deber, y porque es la voluntad de Dios.

Al realizar su deber, eventualmente sobrevendrán deseos y también habrá resultados o frutos. No hay problema con eso. Continúen cumpliendo con su deber. El Gita no dice que las acciones no alcanzarán ningún fruto. Quienes no han entendido lo que significa sacrificar los frutos de la acción están renunciando a la acción misma. Mas no es así; la acción debe de ser emprendida. Lo que El Gita enseña es la renuncia en la acción, y no renunciar a la acción.

 

Mientras no se cueza la comida, habrá necesidad de fuego. Hasta que no comprendan el secreto del trabajo, y el de renunciar a los frutos del trabajo, tendrán que seguir emprendiendo acciones y llevando a cabo sus deberes.

El amor: base de toda práctica espiritual

El carácter noble y el buen comportamiento ponen de manifiesto la verdad interior de una persona; dicha verdad se basa en el amor. Ya sea que se esfuercen en sacrificar los frutos de sus acciones, o en contemplar la omnipresencia del Señor, o en practicar la indagación interior para llegar a la sabiduría, la base de todas esas prácticas espirituales es el amor. Hay cinco valores humanos fundamentales que distinguen a la persona noble y son: verdad, rectitud, paz interior, amor y no violencia. Dichos valores no están separados unos de otros. Todos derivan esencialmente de uno de estos cinco, el amor, que es el valor primordial.

Cuando el amor impregna los pensamientos, ellos se vuelven verdaderos. Cuando el amor se manifiesta en la acción, ésta se vuelve recta. Cuando los sentimientos están saturados de amor, traen consigo la paz interior. El significado mismo de la palabra paz es amor. Cuando su entendimiento está embebido de amor, deriva en no violencia. El amor es la corriente que subyace a dichas cualidades.

Otra manera de expresarlo es que cuando impregnan cada uno de sus pensamientos con amor, se sumergen en la verdad. Cuando practican el amor en su vida cotidiana, ésta se vuelve recta. Cuando experimentan amor de continuo, su vida transcurre con gran paz. Y cuando hacen propio el principio divino, se convierten en la no violencia misma. En el Gita, el capítulo sobre devoción reza: "Llénate de amor y usa el amor para alcanzarme. De este modo, me serás caro y cercano."

Queridos devotos: sus manos son pequeñas, pero con sus manitas intentan servirme. Sus ojos son chiquitos, pero con sus ojos intentan abarcar mi vastedad. Sus orejas son pequeñas, pero con sus orejitas tratan de atender mi palabra sagrada. Sus pies son chiquitos, y con ellos intentan llegar hasta mí.

Sin embargo, servirme con sus manitas no les redituará gran cosa. Contemplar mi infinita forma no les será de gran beneficio. El escuchar mis divinas palabras no los llevará lejos. Y acercarse a mi presencia con sus piececitos no les aportará mucho. Pero existe algo que puede ser de gran impacto y tendrá un efecto significativo: ¡Instálenme permanentemente en su corazón! Una vez que me guarden en su corazón, ninguna de las otras prácticas tendrá importancia.

Sea cual fuere el tipo de adoración que realicen, sepan que el uso que han dado a sus ojos, sus oídos, sus manos y sus pies, sólo les sirvió para controlar la mente. Mas, cuando invitan al Señor a entrar en su corazón, el control de la mente y los sentidos se torna sencillo. La mente y los sentidos se apaciguan por sí mismos. Entonces no tendrán necesidad de hacer un esfuerzo especial para sacrificar los frutos de su acción. Krsna afirmó: "Una vez que empiezan a pensar sólo en mí, y fijan sus pensamientos exclusivamente en mí, automáticamente Yo cuido de todo lo demás." Para permanecer centrados exclusivamente en el Señor, deben desarrollar la firme determinación e inquebrantable fe en que el Señor siempre está presente en ustedes, y que su corazón es su morada.

Llenen su corazón de amor y fe

Dios siempre es pleno y completo. Para alcanzar la misma plenitud deben de alcanzar la fe total. Sean cuales fueren sus pensamientos, llénenlos de Dios. Piensen en Él con el corazón rebosante de amor y fe; y lo alcanzarán. En el Gita, el Señor declaró que le será caro al Señor quien lo adore con todas sus fuerzas. Eso significa verlo en todo y en todo lugar. El Gita nos instruye a no odiar nada ni a nadie en toda la creación, porque Él mora en cada nombre y en cada forma creados. Cuando sientan que el amor recorre su ser, se tornarán muy caros a Dios.

Todas las cualidades nobles ya existen con pleno esplendor en cada ser humano, pero muy pocos son los que hacen algún esfuerzo para reconocerlo. Pierden su tiempo a procura de acciones externas, en el mundo. También es preciso emprender la acción interior; ésta los ayudará a alcanzar su meta. Por ejemplo, hacen adoración mediante rituales externos, mas también deben de hacer adoración interior, ofreciéndole a Dios las flores de su corazón. Entonces su vida alcanzará unidad y armonía. Cuando realicen la unidad de toda su actividad, interna y externa, su vida será santificada y podrán sentirse plenos en todo lo que hagan.

El amor es la más importante de las cualidades humanas

En el camino de la devoción, se ha dicho que el amor es la base de todo. Es la cualidad más importante que desarrollar. Todos sus pensamientos deben de inspirarse en el amor, así la verdad se fincará por sí sola en su corazón. Todas sus acciones deben de estar saturadas de amor, entonces la rectitud se manifestará naturalmente en todos sus emprendimientos. Sus sentimientos deben de estar impregnados de amor, entonces podrán disfrutar de inmensa paz. Su entendimiento debe de llenarse de amor, entonces no podrán odiar ni lastimar a nadie. Por lo tanto, el amor es la base fundamental para la paz mental. El amor es donde nace la verdad. El amor es el cimiento de la rectitud y la no violencia. Por eso Baba afirma a menudo "El amor es Dios. Dios es amor."

La esencia de la enseñanza del camino de la devoción es desarrollar y practicar el amor desinteresado. Su entendimiento se abrirá y podrá florecer entonces su grandeza interior.

jueves, 15 de agosto de 2024

🇮🇳 Celebre el 78.º Día de la Independencia de la India con Sri Madhusudan Sai



Celebre el 78.º Día de la Independencia de la India con

Sri Madhusudan Sai




Estimado LUIS,


Rama de San Valentín.


Estamos encantados de invitarle a unirse a nosotros para conmemorar un momento histórico en la historia de la India: el 78º Día de la Independencia.


El 15 de agosto de 2024, organizaremos dos eventos de transmisión en vivo (8:45 a. m. IST y 5:30 p. m. IST) con Sadguru Sri Madhusudan Sai, y lo invitamos cordialmente a participar en esta celebración.




Detalles del evento matutino

Cuándo : 8:45 a. m. IST del 15 de agosto de 2024

Enlace de transmisión : Ver en vivo

78th Independence Day Celebrations | Live from Muddenahalli | 15 Aug 2024, Morning
Ver en vivo: 15 de agosto de 2024 a las 8:45 a. m. IST

Detalles del evento de la tarde

Cuándo : 5:45 p. m. IST del 15 de agosto de 2024

Enlace de transmisión : Ver en vivo

78th Independence Day Celebrations | Live from Muddenahalli | 15 Aug 2024, Morning
Ver en vivo: 15 de agosto de 2024 a las 5:45 p. m. IST


Si no puede unirse en vivo, la grabación del satsang estará disponible pronto en el canal de YouTube de Sri Madhusudan Sai Global Humanitarian Mission .


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lunes, 12 de agosto de 2024

El GITA UN TORRENTE DE SABIDURÍA - CAPÍTULO VII

 

El GITA

UN TORRENTE DE SABIDURÍA

DIVINO DISCURSO

Bhagavan Sri Sathya Sai Baba

Prashanti Nilayam

CAPÍTULO VII

Cuando el Dharma (el modo de vida superior) establecido del estado sin forma (nirakara) declina, Yo encarno con forma de hombre (narakara), viniendo con objeto de revivirlo y protegerlo, para liberar a los buenos del temor, dijo Krishna. Ahora bien, esta declaración podría causar algún recelo y surgiría la pregunta: ¿no llegará entonces la gente común a la conclusión de que el Dharma (la Rectitud), es algo que está sujeto a declinación y a deterioro?

¿No considerará al Dharma como algo que no es ni permanente (nithya) ni verdadero (Sathya)? Pues bien, ustedes no captarán la importancia de la tarea de proteger a la Rectitud, sino cuando consideren su origen y su propósito. Dios por Su propia iniciativa creó este Universo y formuló varios códigos para su mantenimiento y perfecto funcionamiento, estableció reglas de Conducta Recta para cada ser. Estas reglas constituyen el Dharma.

La palabra Dharma se deriva de la raíz Cihr, que significa 'vestir'; Dharma es 'aquello que viste'. El reino (desa), el cuerpo del Señor está protegido por el Dharma que lleva puesto; también le da la belleza y alegría; es la 'sagrada vestimenta' (pithambara) de la India. Protege tanto el honor como la dignidad; protege del frío y presta encanto a la vida. El Dharma (la Rectitud) preserva la dignidad de esta Tierra. Así como el vestido mantiene la dignidad de la persona que lo usa, así también el Dharma es la medida de la dignidad de un pueblo.

No sólo este país, sino cada cosa en el mundo entero tiene su propio Dharma especial o deber y naturaleza exclusivos. ¡Cada uno tiene su propio vestido distintivo! El Dharma (la Rectitud) norma al grupo y al individuo. Tomemos los cinco elementos, los componentes del mundo, para dar ejemplos. El agua tiene el movimiento y la frescura como Dharma; la combustión y la luz son el Dharma del fuego. Y así, cada uno de los cinco elementos tiene un Dharma que le es propio y exclusivo. Humanidad para el hombre; animalidad para los animales; estas cualidades los protegen de la declinación. ¿Cómo puede el fuego ser fuego si no tiene el poder de la combustión y de la luz? Debe manifestar su Dharma para ser él mismo, cuando lo pierde, se convierte en un pedazo de carbón sin vida.

Similarmente, el hombre también tiene algunas características naturales que son su propio aliento vital. Se les llama también habilidades (saktis) y puede él identificarse como tal solamente cuando esas habilidades están presentes. Si las pierde, entonces deja de ser `hombre'. Para preservar y fomentar esas cualidades y habilidades se establecen ciertas


 

formas de conducta, líneas de pensamiento. El Dharma no declinará si estas prácticas (acharas) y esta discriminación (vicharas) se mantienen vivas.

El Dharma no es algo que nos es adjudicado y que proviene del exterior, tampoco puede ser eliminado. Es nuestra propia naturaleza auténtica, nuestra singularidad. Es lo que convierte a un animal en hombre. ¿Cómo se respeta el Dharma? Siendo 'tú mismo'. El que se aleja de su propio Dharma (los dictados de su conciencia) y se comporta a su antojo, va contra él. Esta Acción Correcta natural del hombre ha sido denostada con el transcurrir del tiempo; quienes la apoyaban, la estimulaban y derivaban placer de ella, declinaron.

Por eso, en términos ordinarios se dijo que había sido 'destruida', aunque es algo que no puede destruirse. Es como cuando la mala hierba sofoca a la siembra. Así, el `establecimiento del Dharma' es sólo deshierba del campo. Ahora, en esta Era de Hierro (Kaliyuga), el Dharma se ha convertido en una mera cuestión de palabras. Pero la Rectitud no es sólo una mágica manipulación de palabras. Esto se debe entender claramente. Lo que ha de decirse es la Verdad; lo que ha de hacerse es el Dharma (la Acción Correcta).

"Hablen con la verdad, practiquen el Dharma", éste ha sido el toque de atención de los Upanishads, depositarios de la cultura india. Estas gloriosas enseñanzas se encuentran ahora olvidadas; y hasta han sido tergiversadas. Ahora la orden del día es 'hablar del Dharma'. Este es el primer paso en la declinación del Dharma, es un descenso de la acción a la palabra, ¡la creencia de que una cosa se hace con sólo pronunciarla! Esto, de hecho, es contrario a la Rectitud (adharmico).

Pero lo que no se practica no puede tener fuerza. La fuerza del cocodrilo depende de estar en el agua; la fuerza del Dharma depende de que se lleve a la práctica. Se debilita cuando deja de practicarse y es arrojado sobre las arenas de las palabras. La Verdad sí es una cuestión de palabras y se fortalece cuando se habla de ella; es difícil llevarla a la acción. `Fuerza' aquí tiene dos significados: fuerza animal y fuerza dhármica. Bhima tenía fuerza física; pero como su hermano mayor, Dharmaja, estaba a su lado, la fuerza de Bhima se volvió dhármica.

¡Los Pandavas se salvaron por su adhesión a la fuerza dhármica (de la Acción Correcta)! De no ser por eso, hubieran sido derrotados desde el principio. Los Pandavas, sin Dharmaja, aun con todos sus recursos, hubieran sido fáciles presas para sus oponentes. Reflexionen acerca de eso. ¿Cómo fueron destruidos los Kurús, a pesar de sus recursos tan notablemente superiores? Porque no tenían fuerza dhármica. Lo único en lo que podían apoyarse era en su mera fuerza bruta. El día que Dharmaja y Bhima, los que tenían la fuerza dhármica, se fueron para la selva, el mal penetró (adharma) y se apoderó del territorio de los Kurús.

De manera que el Dharma que un día se fue a la selva, tiene que ser devuelto a las aldeas y a los poblados, para restablecer la abundancia, la prosperidad y la paz en el mundo. Del reino del adharma (la acción incorrecta), el mundo tiene que pasar a la era del Dharma (la Rectitud). Se necesita un esfuerzo especial cuando se cultiva una siembra, pero no se requiere ningún esfuerzo cuando se dejan crecer las hierbas y el pasto silvestre. La valiosa siembra del propio Dharma tiene que ser cultivada con todo cuidado y esmero. Si se practica el Dharma, el mal declinará por sí solo. No se necesita ningún esfuerzo especial para eliminarlo. Por tanto, es necesario el aumento de la práctica del Dharma (dharmasthapana).

¿Qué se quiere decir con la frase 'el Sol se ha puesto'? Pues sólo que `no es visible para nosotros'. De igual manera, por el simple hecho de que el Dharma (la Rectitud) no es evidente, no puede decirse que haya dejado de existir. ¿Cómo puede dejar de existir? Si desaparece, no puede ser Verdad ni Dharma. La Rectitud, puesto que está asociada con la Verdad, es indestructible. Hacer visible de nuevo la Rectitud que se ha ocultado, es el verdadero resurgir de la esencia del hombre (dharmasthapana). Lo que Krishna está haciendo es precisamente esto.

Utilizando a Arjuna como instrumento, el Señor está trayendo a la luz los códigos de conducta y modos de pensar que fueron establecidos como Dharma en un principio, y está promulgando su práctica como una obligación. A esto se le llama sostenimiento del Dharma (dharmoddharana). Él está reviviendo algo que se había perdido. Este trabajo no puede ser desempeñado por hombres comunes. Por eso, la 'base universal', "el Señor universal mismo", tiene que tomar la tarea a Su cargo. Sólo Él es Todopoderoso (sarvasaktha) y está enseñando al mundo a través de Arjuna.

Si Arjuna hubiera sido un individuo como los demás, no podría haber sido el depositario y transmisor de esta gran enseñanza. Así, debemos inferir que Arjuna era realmente un gran hombre. Se trata de un héroe que no sólo ha derrotado a los enemigos externos, sino también a los internos. Los corazones endebles no pueden captar el Gita ni ponerlo en práctica. Es con este conocimiento pleno y este elevado propósito que Krishna escogió a Arjuna como vehículo y derramó sobre él Su Gracia.

En cierta ocasión, mientras Krishna conversaba a solas con Arjuna, le hizo esta declaración (¡nótese la avasalladora gracia que Krishna mostró!): "Arjuna, tú eres Mi devoto más cercano; no sólo eso, sino que eres Mi más caro amigo. No tengo otro amigo tan querido como tú. Esa es la razón por la cual te he dado esta suprema, secreta enseñanza".

Reflexionen acerca de esto. Hay muchos en el mundo que se autonombran devotos, pero el Señor no los ha aceptado como tales. El obtener ese título del Señor mismo es una gran fortuna y constituye la más alta distinción. El devoto debe conmover el corazón del Señor y de Él obtener el reconocimiento de su devoción. Si uno mismo se adjudica el título, sólo tendrá una mezquina satisfacción, no una alegría genuina ni un contento para su Alma. Arjuna fue la única persona que recibió ese título del Señor mismo. Así puede comprenderse cuán puro de corazón, cuán merecedor era Arjuna.

Podrán decir cien cosas de ustedes mismos; podrán exigir esto o aquello; pero tendrán que obtener el reconocimiento del Señor. Sin eso, toda su palabrería no será sino hueca vanagloria; la devoción debe ganarse mediante la obediencia implícita. Pero eso no es suficiente. Por lo que Krishna usa además la palabra amigo (mithra). El amigo no tiene temor; eso lo hace un depositario perfecto.

Volvamos ahora al Gita. Al escuchar Arjuna las palabras de Krishna, lo asaltó una serie de dudas. Se inquietó y eso no le ha sucedido sólo a él. Todos los hombres de hoy se sienten acosados por la duda. Además, tanto en el complejo campo espiritual como en aquel del conocimiento respecto de la Divinidad, hay dos interpretaciones posibles: la externa y la interna. Los hombres comunes aceptan la externa y aquellos que tienen alguna vivencia del Señor, tratan de conocer la interna.

Dice el refrán: "Como la nube en el ojo, la piedra en el zapato, la espina en el pie, el alboroto en el hogar"; así es la 'duda en la mente'. El que tales dudas asaltaran a Arjuna, que es el hombre representativo, significa que se trata de las dudas de la humanidad misma. Y éstas pueden ser disipadas únicamente por Madhava, que está más allá y por encima de la humanidad. Por lo que Krishna está a su lado, presto a borrar cualquier duda y a establecer la alegría en cada corazón.

Ahora bien, ¿en qué consiste exactamente la duda? Krishna nació hacia el final de la Edad de Dvapara (una de las edades del mundo), Dvaparayuga; Surya y Manú son personajes del pasado. ¿Cómo, entonces, podrían estos dos haberse encontrado con Krishna? No puede tratarse de una relación física, puesto que eran muchas las generaciones que separaban a Krishna de los otros dos. Krishna es contemporáneo de Arjuna. ¿Cómo enseñó Krishna este Yoga a Surya? El hecho de permanecer tranquilamente sentado escuchando historias increíbles es en sí una señal de pobreza intelectual.

La inquietud de Arjuna crecía de momento en momento. Krishna, que está en todas partes y en todo ser, lo vio, y le dijo: ¿Cuál es la causa de esa inquietud que noto en ti? Dime, a la vez que con una sonrisa lo animaba a responder. Arjuna se alegró de tener esta oportunidad. ¡Madhava! (el Señor de Maya, la Ilusión). No comprendo tus palabras. Me confunden tanto que estoy perdiendo un poco la fe que tengo en Ti. Pero yo te ruego y perdóname por pedirte esto, que aclares mi duda. Ya no puedo soportarla más. Así le rogó Arjuna, juntas las manos.

Gopala (otro nombre de Krishna) se alegró y le preguntó cuál era la duda. Arjuna dijo entonces: Tú dijiste que este Yoga había sido enseñado a Surya y a Manú; ¿A qué pasado lejano pertenecen estos dos? ¿Y a cuál época perteneces Tú? ¿Se los enseñaste mientras estabas ocupando este cuerpo? Eso es increíble. Pues este cuerpo es apenas cuatro o cinco años mayor que el mío. Tú no tienes más edad que ésa. ¿Cuándo se los enseñaste, sin que yo me diera cuenta? ¡Y luego el Sol! Él es más grande que Tú, muchas veces más grande. Está ahí desde el mismísimo principio, desde un pasado que está más allá de nuestra imaginación. No puedo creerlo; no, ni la persona más inteligente podría probarlo como cierto.

Bueno, ¡dejemos eso! Tú podrás decir: 'No estaba en este cuerpo ni en esta época; ocurrió cuando Yo estaba en otro cuerpo y durante otra Era'. Eso parecería todavía más extraño. Pues, ¿cómo puede alguien recordar lo que sucedió en un nacimiento anterior? Y si dices que es posible recordarlo, entonces eso debería aplicarse a mí también, ¿no es así? Los Sastras dicen que solamente unos cuantos seres divinos retienen esas cosas en la memoria; que los mortales no pueden recordarlas.

Pues bien, yo puedo aceptar que Tú eres de Naturaleza Divina. Pero tengo que aceptar que Surya, el Sol, también lo es. ¿Cómo pueden dos personas de la misma categoría divina enseñarse una a la otra? Cuando Tú enseñas y el aprende, él se convierte en Tu discípulo, ¿no es así? Entonces debe tenérsete como superior a Surya. Admitamos que así sea. Acepto que eres el Señor, Dios mismo. Eso me crea aún mayores conflictos. ¿Por qué habría de someterse Dios al nacimiento, a la muerte y a la actividad?

Cuando asumes la forma humana con cinco pies de estatura, ¿no constituye eso una limitación a lo Ilimitado? Desde ese Universo infinito, sin límites, ¿por qué habría de encarnar Dios en un sujeto limitado? Como quiera que arguya conmigo mismo, no puedo resolver esta duda. Tus palabras tienen sentido para Ti únicamente; no tienen ningún significado para mí. Mi cabeza está llena de confusión; dame alguna guía, alguna respuesta convincente, rogó Arjuna.

Krishna rió dentro de sí, observando que el momento oportuno había llegado y dijo: ¡Arjuna! ¿Qué es exactamente lo que la gente quiere decir cuando dice que el Sol ha salido o que el Sol se ha puesto? Se refieren a lo que su visión puede alcanzar, ¿no es así? El Sol ni sale ni se pone. Yo también soy así; ni nazco ni muero. Los hombres de inteligencia ordinaria consideran que Yo nazco muchas veces y que ejecuto muchos actos durante cada nacimiento. Pero lo que sucede es que cuando se presenta la necesidad de elevar al mundo, Yo me manifiesto asumiendo un nombre y una forma, eso es todo; por eso estoy consciente de todas Mis apariciones, de todas Mis Manifestaciones. Soy Todopoderoso, soy Omnisciente.

No solamente Yo, sino tú también lo sabes todo. Pero tu capacidad de conocimiento está opacada por la ignorancia. Yo soy el Conocimiento mismo; por eso lo sé todo. Cuando se mira al Sol en un espejo, no pierde su condición ni su gloria. No se le afecta, su gloria no disminuye. De la misma manera, Yo me reflejo en la naturaleza (prakriti); y eso no disminuye en nada Mi gloria ni Mi condición. Permanezco tan Omnipotente y Omnisciente como siempre. Soy nonato, inmortal.

Los humanos nacen como resultado del mérito o demérito de sus existencias anteriores. Quizá piensen que esto es verdad también respecto de los Avatares. No. El tuyo es un nacimiento destinado a la acción (karmajanma); el Mío es un nacimiento para la realización del 'Juego Cósmico' (Lilajanma). Las oraciones de los buenos son la causa de Mi nacimiento. ¡Las acciones de los malvados son también la causa!